El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Consejo Científico Internacional (CSI) han publicado un informe Navigating New Horizons (navegando nuevos horizontes), que detalla los principales desafíos que la humanidad debe enfrentar para garantizar su supervivencia. Estos desafíos surgen como consecuencia de lo que denominan una «triple crisis» que ya afecta a la sociedad: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
El mundo está ya al borde de lo que podría denominarse «policrisis», en la que las crisis mundiales no sólo se amplifican y aceleran, sino que también parecen sincronizarse. La triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de naturaleza y biodiversidad, y la contaminación y los desechos está alimentando crisis humanas como los conflictos por el territorio y los recursos, los desplazamientos y el deterioro de la salud.
El informe identifica nuevos cambios críticos que se están vislumbrando en el horizonte, los cuales podrían acelerar los problemas existentes y dar lugar a una «policrisis», donde los desafíos globales se amplificarían, acelerarían y sincronizarían, con consecuencias graves para el bienestar humano y planetario.
Estos «jinetes del apocalipsis», como los describe la ONU, abarcan aspectos naturales, tecnológicos, sociales y físicos, identificados por expertos globales a través de consultas regionales e involucrando a jóvenes en la discusión.
Durante la presentación del informe, Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, instó a protegerse de estos desafíos emergentes y criticó el lento progreso global desde la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2015, especialmente en la erradicación de la pobreza, el hambre y la desigualdad.
El informe también destaca:
- Aumento de la demanda de tierras raras y minerales críticos: Se prevé un aumento significativo en la demanda de minerales esenciales para la transición hacia emisiones cero, como el litio, lo que podría intensificar la minería en aguas profundas y el espacio, con riesgos potenciales para la naturaleza y la biodiversidad, especialmente en países africanos ricos en estos recursos.
- Liberación de patógenos desde el permafrost: El deshielo del permafrost en el Ártico debido al calentamiento global está liberando microorganismos antiguos, incluidos patógenos, con potenciales impactos negativos para la salud humana y animal, exacerbados por fenómenos como el aumento de bacterias resistentes a los antibióticos.
- Expansión de la inteligencia artificial (IA): Aunque la IA ofrece beneficios como la descarbonización global, también plantea desafíos ambientales significativos debido a su demanda de minerales críticos y recursos energéticos, así como por su uso en aplicaciones militares y biología sintética, que requieren una vigilancia cuidadosa para mitigar su impacto ambiental.
- Desplazamientos de población a gran escala: Los desastres climáticos están aumentando los desplazamientos humanos a nivel global, exacerbando los impactos en la salud y el medio ambiente, con proyecciones que indican un incremento significativo de migrantes ambientales para 2050.
- Desinformación y polarización: La desconfianza en la ciencia y las instituciones democráticas está dificultando la implementación de políticas ecológicamente efectivas, amplificada por la difusión de desinformación en redes sociales que socava los esfuerzos para abordar el cambio climático y otros problemas ambientales.
- Aumento de la desigualdad: La concentración de riqueza entre una élite pequeña está exacerbando la estratificación social y contribuyendo al cambio climático y la degradación ambiental, con impactos desproporcionados en las poblaciones más pobres y vulnerables, exacerbando injusticias basadas en raza, discapacidad o género.
El informe subraya la necesidad urgente de acciones globales y coordinadas para abordar estos desafíos interconectados que amenazan tanto a las sociedades humanas como al futuro del planeta.
