Un reciente estudio revela que los genes neandertales fueron integrados en el ADN de los humanos modernos durante un período de hibridación que comenzó hace 47,000 años y duró 6,800 años. Este cruce, ocurrido probablemente en Asia occidental, dejó un impacto significativo en nuestro color de piel, metabolismo y sistema inmunológico, ofreciendo ventajas evolutivas cruciales. Al analizar más de 300 genomas humanos modernos, los investigadores encontraron que el 1-2% de nuestro ADN actual proviene de estos encuentros ancestrales. Descubre cómo estos genes han influido en nuestra evolución y las implicaciones de este hallazgo en la comprensión de la historia humana.
Lectura completa original en Techno-Science

