La historia de la humanidad es un relato de resiliencia y adaptación. Hace unos 40.000 años, nuestros ancestros, el Homo Sapiens, se enfrentaron a un desafío ambiental extremo: el campo magnético de la Tierra se debilitó drásticamente durante un evento conocido como la «excursión de Laschamp». Un reciente estudio publicado en Science Advances no solo profundiza en los dramáticos cambios geofísicos que ocurrieron, sino que, correlacionando estos hallazgos con evidencias antropológicas, sugiere que la capacidad del Homo Sapiens para adaptarse ingeniosamente, incluyendo el uso de un «protector solar» rudimentario, pudo haber sido crucial para su supervivencia y expansión en un mundo alterado.

La Excursión de Laschamp: Un Planeta Vulnerable
La Tierra ha experimentado numerosos cambios en sus polos magnéticos a lo largo de su historia, con al menos 180 eventos registrados. El evento Laschamp o Laschamps fue un período de aproximadamente 2.000 años que alcanzó su pico hace unos 41.000 años. Durante este tiempo, la fuerza del campo magnético terrestre se redujo significativamente, llegando a ser tan solo un 10% de su valor actual en su punto más débil. Esta debilidad no solo implicó una menor protección contra el viento solar, sino que también permitió que una cantidad mucho mayor de radiación ultravioleta (UV) solar y partículas energéticas del espacio penetrara en la atmósfera. Los científicos advierten que el aumento de la radiación solar puede causar enfermedades y anomalías genéticas.
Un Entorno Espacial Sin Precedentes
El estudio de Science Advances presenta la primera reconstrucción tridimensional del entorno espacial de la Tierra durante la excursión de Laschamp. Revela cambios asombrosos:
La magnetosfera (el escudo magnético terrestre) se contrajo drásticamente. En su punto álgido, la magnetopausa (el límite de la magnetosfera en el lado diurno) se redujo a unos 15.500 km de la superficie terrestre, en comparación con los 51.000 a 70.000 km actuales.
El campo magnético se volvió altamente no dipolar, desarrollando múltiples polos débiles en diversas ubicaciones geográficas.
El eje magnético de la Tierra se inclinó severamente, llegando a más de 75° respecto al eje geográfico, en contraste con la inclinación actual de ~11°9 .
La región de líneas de campo magnético abiertas (aquellas que se extienden hacia el espacio interplanetario y facilitan la entrada de partículas energéticas) se expandió sustancialmente. Esto redujo drásticamente la «rigidez de corte geomagnético», permitiendo que partículas de menor energía alcanzaran latitudes más bajas, incluyendo la zona tropical.
Estos cambios transformaron la aurora (las luces del norte/sur), que normalmente se concentra alrededor de los polos magnéticos:
La óvalo auroral se expandió debido a la contracción de la magnetosfera y la expansión de la región de campo abierto. Su diámetro promedio durante el pico de la excursión superó los 8.000 km, en comparación con menos de 3.000 km en la actualidad.
Debido a la marcada inclinación del campo geomagnético, la aurora «vagó» hacia latitudes más bajas en ambos hemisferios.
Durante la fase no dipolar, la aurora probablemente se fragmentó y tuvo una presencia global, afectando regiones significativas de latitudes medias y bajas.
Este entorno auroral y espacial cercano a la Tierra fue «sin paralelo en la historia».
Adaptación Humana: Ocre, Ropa y Refugio

Frente a esta intensificación de la radiación UV y cósmica, los hallazgos geofísicos coinciden espacial y temporalmente con cambios notables en el comportamiento y la tecnología humana, especialmente en áreas con mayor exposición como Eurasia Occidental. El estudio sugiere que estos cambios pudieron ser esfuerzos para minimizar la exposición a la radiación UVR4 . Las adaptaciones identificadas incluyen:
El Uso del Ocre como Protector Solar: El ocre, un pigmento natural rico en óxido de hierro, ha sido utilizado por diversas culturas humanas durante milenios para el arte y rituales. Sin embargo, el estudio de Science Advances respalda la hipótesis de que durante la excursión de Laschamp, el ocre tuvo un uso vital adicional: como barrera protectora contra el sol. La investigación experimental ha demostrado la eficacia del ocre como fotoprotector tópico en la piel. Su mayor frecuencia en los sitios arqueológicos asociados con humanos anatómicamente modernos (AMH) durante este período refuerza esta idea.
Confección de Ropa Ajustada: El complejo cultural Aurignaciense, asociado con el Homo Sapiens y prevalente en Europa hace unos 43.000 años, incluye herramientas (raspadores de piedra, punzones y agujas de hueso) consistentes con la fabricación de ropa a medida (ajustada al cuerpo). Mientras que los Neandertales probablemente usaban ropa sencilla y drapeada, la ropa ajustada producida por el Homo Sapiens habría permitido una mayor libertad de movimiento manteniendo la cobertura corporal , facilitando explorar y explotar recursos más lejos de los refugios.
Mayor Uso de Cuevas: Aunque el estudio de Science Advances se centra en los aspectos geofísicos, las fuentes anteriores mencionan el creciente uso de cuevas como refugio, una estrategia lógica para evitar la intensa radiación.
La Ventaja Adaptativa del Homo Sapiens sobre los Neandertales
Estos comportamientos adaptativos, la protección tópica (ocre) y la protección mediante ropa avanzada (ropa ajustada), pueden haber proporcionado una ventaja competitiva crucial al Homo Sapiens. La excursión de Laschamp coincide con la disminución y eventual desaparición de las poblaciones de Neandertales hace unos 40.000 años, después de haber habitado Europa durante casi 400.000 años. Aunque la extinción Neandertal fue multifactorial, se cree que su menor capacidad de adaptación a los cambios ambientales, en comparación con el Homo Sapiens, jugó un papel importante. La ingeniosa adaptación al intenso sol y la radiación mediante el uso de ocre y ropa ajustada podría ser un ejemplo concreto de esa mayor capacidad adaptativa del Homo Sapiens.
El estudio también señala la coincidencia temporal de la excursión con otros cambios culturales como el arte rupestre figurativo más antiguo, el arte portátil y los instrumentos musicales, así como el uso de sitios de gran altitud. Si bien la conexión directa de estos con la excursión (más allá de la posible visibilidad de auroras dramáticas) requiere más investigación, refuerza la idea de que este fue un período de profundos cambios en el comportamiento humano.
Implicaciones Modernas
Los autores del estudio advierten que un evento similar hoy tendría graves consecuencias para la tecnología moderna. Satélites de comunicaciones, sistemas de navegación (GPS), comunicaciones y redes eléctricas serían severamente perturbados o fallarían, requiriendo una mayor protección. Aunque no es inminente, el campo magnético terrestre se ha estado debilitando y ladeando en los últimos 180 años, lo que subraya la importancia de entender cómo las fluctuaciones geomagnéticas afectan nuestro entorno espacial y la vida en la Tierra.
Este fascinante estudio, que combina geofísica con arqueología, ofrece una nueva perspectiva sobre la notable capacidad de adaptación del Homo Sapiens. Nos muestra cómo, hace 40.000 años, nuestros antepasados pudieron haber enfrentado una crisis ambiental global utilizando estrategias tan ingeniosas como aplicarse ocre en la piel como protector solar y perfeccionar la fabricación de ropa. Estas adaptaciones, junto con otras, pudieron haber sido la clave de su supervivencia y éxito en un mundo peligroso y cambiante, proporcionándoles una ventaja sobre otras poblaciones de homininos como los Neandertales. La excursión de Laschamp sirve como un recordatorio de la compleja interconexión entre los sistemas geofísicos de la Tierra y la vida que alberga, y de la importancia de nuestro escudo magnético protector, tanto en el pasado como en el presente.
Referencia:
Agnit Mukhopadhyay, Raven Garvey. “Wandering of the Auroral Oval 41,000 Years Ago”. Science Advances (2025).
