Las serpientes venenosas de España: Conócelas y aprende a respetarlas

En España, con su rica variedad de paisajes que van desde las montañas hasta las costas, se encuentran diversas especies de serpientes. Algunas de ellas destacan por su veneno, lo que las convierte en un riesgo potencial para los humanos. En este artículo, exploramos las cinco especies de serpientes venenosas más peligrosas de la península ibérica.

Víbora del Pirineo (Vipera aspis)
Esta víbora habita en las zonas montañosas del norte de España, especialmente en los Pirineos. Se caracteriza por su cabeza triangular, pupila vertical y coloración que varía entre el gris, marrón y rojizo. Es una especie agresiva que puede causar mordeduras graves.

Foto: https://www.miteco.gob.es/

Puede llegar a sobrepasar los 2.500 metros de altitud y se encuentra también en bosques húmedos entre los 1.000 y los 2.000 metros. Se alimenta principalmente de pequeños reptiles y roedores. En días despejados toman el sol en caminos, veredas o piedras apropiadas. Si la sorprendemos se retira prudentemente sin atacar. Sólo picará si la pisamos inadvertidamente, pero no siempre con la gravedad que supone la tradición popular.

Víbora hocicuda (Vipera latastei)
Presente en el centro y sur de la península, esta víbora se distingue por su hocico puntiagudo. Su veneno es potente y puede provocar síntomas como hemorragias, problemas respiratorios y shock.

Foto: https://www.miteco.gob.es/

Ofidio de hasta 70 centímetro de longitud, rara vez mayor, con la cabeza triangular, y el hocico prominente formando un apéndice nasal característico. Puede vivir en áreas pedregosas con vegetación, en bosques aclarados o abiertos, pinares, encinares, robledales y en zonas de dunas y arenales en las costas, por tanto se puede encontrar desde el nivel del mar hasta por encima de los 2000 metros de altitud. Especie básicamente diurna, que se alimenta de pequeños mamíferos, reptiles, artrópodos y a veces de pequeños pájaros. En caso de peligro prefiere huir, pero si se ve acorralada no duda en morder, inoculando su veneno, que algunas veces ha sido mortal.

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)
La víbora de Seoane es una especie endémica en la Península Ibérica, cuya área de distribución se extiende por toda Galicia, las regiones costeras del Cantábrico, y las partes de montaña no mediterráneas de las regiones limítrofes: norte de León, Palencia, Burgos, Álava y Navarra, así como el extremo oeste
de Zamora (BEA et al., 1984; BRAÑA, 1998). Penetra apenas unos kilómetros en el sudoeste de Francia y el norte de Portugal. Tiene una coloración grisácea o marrón y su veneno, aunque menos potente que otras especies, puede causar serios problemas de salud.

Foto: De Keta – Trabajo propio, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2383332

El límite altitudinal se sitúa en torno a los 1.900 m, pero en muchos tramos de la Cordillera Cantábrica la presencia de víboras se detiene a unos 1.500 m por delimitación de hábitat.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)
A pesar de su nombre, esta culebra es venenosa y se encuentra en el sur y este de la península. Tiene una cabeza alargada y un cuerpo robusto, y su mordedura puede provocar dolor intenso, hinchazón y problemas de coagulación.

Foto: De Diego Delso, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=63025809

Al ser una especie muy termófila (temperatura corporal preferida entre 28-32 ºC; BLÁZQUEZ, 1995), frecuenta y prefiere espacios abiertos, con el riesgo de ser atropellada en las carreteras cuando acude a ellas en busca de calor, especialmente en primavera y otoño. Al tardar casi 5 años en adquirir la madurez sexual, cada vez es menos frecuente que las culebras lleguen a esas edades sin antes haber sufrido algún tipo de agresión mortal por actividades humanas. Ello hace que cada vez los animales vivan menos, y sus tamaños y capacidad reproductora se vayan reduciendo con el paso de los años. A pesar de todo ello, es el ofidio terrestre que mejor se mantiene en ambientes de cultivos y en general, antropizados

Culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus)
Esta pequeña culebra habita en el sur y este de España. Aunque su veneno no es tan potente como el de otras especies, su mordedura puede causar síntomas como dolor, hinchazón y problemas musculares.

Tabarka (Túnez). (C) J. M. Pleguezuelos

Es el ofidio de menor tamaño en las islas Baleares, con longitud hocico-cloaca media de 329 mm. Cabeza corta, deprimida, con ojos relativamente pequeños, de pupila redonda o verticalmente oval, iris anaranjado o rojizo y cola relativamente corta.30 mar 2015

Estas serpientes venenosas son parte integral del ecosistema español y desempeñan un papel importante en la cadena alimenticia. Es crucial que las respetemos y mantengamos una distancia segura cuando las encontremos en la naturaleza. Conocer sus características y hábitats nos ayudará a convivir de manera segura con estos fascinantes reptiles.

Fuentes bibliográficas:
https://www.semanticscholar.org/paper/fbed1c1a4972027f434381389425cdea43ad4cd1
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https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10484069/
https://www.semanticscholar.org/paper/d35575cfe398d3bbd85e3045e4950dc2b80ddb7c
https://www.semanticscholar.org/paper/625a4f22709b1f110f1a826c302ce95af39c56a7

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